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Juegos para jugar con compañeros de trabajo sin que sea team building

Juegos para jugar con compañeros de trabajo en el almuerzo, un viernes en la tarde, la fiesta de fin de año o a distancia. Cortos y sin incomodar a nadie.

Tazas de café, notas adhesivas y fichas de colores de los juegos de Guezzer sobre un escritorio de oficina

Una cosa es una dinámica de integración y otra muy distinta es jugar algo con la gente de la oficina porque sí. La dinámica la agenda Recursos Humanos, con invitación de calendario y todo. Lo otro pasa un viernes a las cuatro de la tarde, cuando ya nadie piensa contestar un correo más. Este artículo va de eso: juegos para jugar con compañeros de trabajo cuando sobra un rato, sin objetivos ni moraleja al final.

Si lo que buscas es algo estructurado para abrir una reunión, eso lo contamos aparte en dinámicas rápidas para trabajo en equipo.

En la hora del almuerzo

Tienes cuarenta minutos y quince se fueron en la fila del microondas. Lo que juegues tiene que poder jugarse con una mano, porque la otra está ocupada con el tupper.

Más o menos es perfecto para eso. Te muestra un artista con sus oyentes mensuales en Spotify (o una canción con sus reproducciones) y tienes que decir si el siguiente tiene más o menos. Tres vidas y fuera. Es de 2 a 8 jugadores y por fin resuelve esa discusión musical que lleva meses dando vueltas cerca de la cafetera. Alguien va a perder su primera vida con un artista que jura que “escucha todo el mundo”. Siempre pasa.

El más cercano gana es la otra opción fácil. Preguntas de trivia cuya respuesta es un número, y suma más quien se acerca más. No hace falta saber nada, y justo por eso funciona entre áreas distintas: el de sistemas y la de ventas arrancan igual de perdidos.

Juegos para la oficina un viernes en la tarde

La semana ya terminó, aunque el reloj diga otra cosa. La gente anda medio risueña.

Ahí es donde Impostor se gana su lugar. Todos reciben la misma palabra secreta menos uno, cada quien da una pista de una sola palabra y después se vota quién estaba fingiendo. Prueben al menos una vez el modo Encubierto: el impostor recibe una palabra parecida y no tiene idea de que es el impostor. Da pistas con una seguridad tremenda mientras todos lo miran raro.

Un pequeño riesgo, eso sí. Te vas a enterar de quién miente demasiado bien, y eso no se olvida en la próxima reunión de presupuesto.

Tier List también va bien a esta hora. Todos ordenan la misma categoría de la S a la F en secreto y al final el juego muestra qué elemento dividió más a la sala. Si toca una categoría de comida, prepárate para saber cosas de tus compañeros que no vas a poder olvidar. Alguien va a defender algo indefendible con más pasión que cualquier propuesta del trimestre.

En la fiesta de fin de año

Más gente, personas de otros pisos que solo conoces por su foto de perfil, quizá una copa de por medio. Lo que quieres es algo donde todos jueguen a la vez y nadie tenga que pararse a actuar delante del gerente.

Adivina el precio y El más cercano gana aceptan hasta 20 jugadores, así que cabe la fiesta entera en una sola sala. Galería de garabatos llega hasta 12 y es donde más risas hay. Todos dibujan el mismo tema en su celular, los dibujos se cuelgan sin nombre y cada quien vota por su favorito. La persona más seria de la empresa puede dibujar algo horrible sin ninguna consecuencia.

Bueno, hasta que se revelan los artistas.

Juegos para jugar con compañeros de trabajo a distancia

Son los mismos juegos, con un solo enlace. Alguien abre una sala en play.guezzer.com, pega el link en Slack o en Teams y los demás entran desde su celular. No hay que crear cuenta ni instalar nada en la laptop del trabajo, cosa que tu equipo de TI va a agradecer.

¿Qué tanto me conoces? funciona especialmente bien con equipos remotos, porque ahí la gente sabe cómo trabaja el otro y casi nada más. Tiene un paquete de preguntas para compañeros de trabajo, y antes de empezar cada quien puede escribir hasta tres preguntas propias. Una persona pasa a la silla caliente y responde; los demás adivinan qué eligió. Quien está en la silla no suma puntos, así que no gana nada mintiendo.

Wavelength es la opción tranquila. Una persona ve un punto secreto en una escala, digamos de Frío a Caliente, y da una pista corta. Los demás mueven su propio dial para encontrarlo. No hay que gritar, así que sirve hasta en una oficina abierta, y aun así arma conversación. Siempre hay alguien que pone “el café de la oficina” en un lugar que nadie más entiende.

Cuando llega alguien nuevo

Acá conviene tener cuidado. Sentar a la persona nueva en la silla caliente en su segundo día no es amable, por más buena intención que haya.

Mejor al revés: que el equipo se turne en la silla caliente de ¿Qué tanto me conoces? y que la persona nueva adivine con los demás. Así aprende quién es quién, y de paso le saca puntos a gente que lleva años en la empresa. El más cercano gana es la otra apuesta segura, porque alguien que llegó el lunes tiene las mismas chances que cualquiera.

Unas reglas de la casa