Juegos para jugar por videollamada con amigos que viven lejos
Juegos para jugar por videollamada en Zoom, Meet, Discord o WhatsApp con amigos en otras ciudades, cómo armarlos en un minuto y cuáles mejor no intentar.

Cuando tu grupo de amigos quedó repartido entre Guadalajara, Medellín, Santiago y algún valiente en Madrid, la videollamada se vuelve el grupo de WhatsApp con caras. Los primeros veinte minutos son lindos. Después se acaban las novedades, a alguien se le congela la imagen a media frase y la gente empieza a mirar de reojo otra pantalla.
Por eso existen los juegos para jugar por videollamada. Les dan algo que hacer juntos, y la conversación se arma sola entre ronda y ronda.
Qué hace que un juego funcione en una llamada
No todos los juegos de fiesta sobreviven a una llamada. Los que sí funcionan cumplen con esto:
- Cada quien juega en su propia pantalla. Los juegos donde una persona comparte un tablero se vuelven incómodos rápido: uno hace clic, los demás le gritan qué hacer y la pantalla compartida va con retraso.
- Todos responden al mismo tiempo. Hablar encima de otros es todavía peor en una llamada. Si cada uno responde en su celular, ese problema desaparece.
- La revelación es lo divertido. Quieres ese momento en que aparecen todas las respuestas juntas y la llamada entera reacciona a la vez.
Cómo armarlo en un minuto
Deja la llamada en la laptop o en la tele, para las caras y las voces. Juega en el celular. Una persona abre una sala en play.guezzer.com y pega el enlace en el chat, los demás le dan clic y ya están adentro. Sin cuentas ni descargas, y da igual quién tiene iPhone, quién tiene Android y quién se conectó desde la computadora del trabajo.
Funciona junto a lo que ya usen: Zoom, Google Meet, Discord, FaceTime, la videollamada de WhatsApp.
Juegos por Zoom (o por donde sea) para empezar
Impostor, sinceramente, es el mejor para una llamada. Todos ven la palabra secreta en su celular, menos el impostor. Las pistas dan la vuelta y luego votan. Ver la cara de cada uno en cámara mientras da su pista le agrega toda una capa al juego: ya no solo escuchas, buscas el tic nervioso.
Galería de garabatos. Todos dibujan el mismo tema en el celular, se abre la galería anónima y la llamada entera se muere de risa en el mismo segundo. Probablemente es lo que más risas por minuto les va a dar.
¿Qué tanto me conoces? es precioso para amigos que antes se veían todos los días y ahora no. Una persona responde sobre sí misma y los demás adivinan. Así te enteras de qué cambió, y a veces de qué no cambió nada.
Más listo que la IA está hecho para amigos de hace años. Escribes pistas que tu grupo entiende y la IA no, y nada sirve mejor para eso que diez años de chistes internos.
Batallas de canciones es un torneo musical por eliminación. En cada duelo, dos jugadores eligen una canción para un tema y el resto vota sin saber de quién es cuál. Al final sale un resumen con todas las canciones de la noche y su enlace en Apple Music, que ya es casi una playlist hecha.
Si la llamada va para largo
Si armaron una noche completa, prueben Desaparecido, un juego de detectives donde se interrogan para averiguar quién se llevó un tesoro, dónde y cómo. Es para 3 a 6 jugadores y en llamada va muy bien, porque todo es preguntar y responder. Toda la verdad es la opción cooperativa: cada uno vio una parte distinta del mismo suceso y lo reconstruyen juntos en una línea de tiempo compartida.
Carta ciega también funciona muy bien a distancia. Ves la carta de todos menos la tuya, así que tienes que averiguar cuál es por lo que los demás te susurran. Los susurros son mensajes privados dentro del juego: todos ven quién le susurró a quién, pero nunca qué se dijo. Justo ahí empiezan las sospechas.
Lo que mejor no intentar
El Lobo de siempre, el de “todos cierren los ojos”, no sobrevive a la cámara. No hay forma de saber quién está espiando. Se puede jugar si el narrador manda los roles por mensaje privado, pero se vuelve lento, e Impostor les da una sensación parecida con mucho menos trabajo.
Cualquier juego de mesa adaptado donde una sola persona mueve todo en pantalla compartida. Ya dijimos por qué.
Sin ninguna app
- Veinte preguntas. Uno piensa en algo y los demás tienen veinte preguntas de sí o no.
- Búsqueda del tesoro en casa. Todos tienen sesenta segundos para traer algo: algo más viejo que ustedes, algo azul, la taza más fea que tengan. Se muestra a cámara.
- Basta. Cada quien con su hoja, alguien canta la letra y el primero que termina grita “¡Basta!”. Luego leen en voz alta y se arma la discusión de si “kiwi” cuenta como fruta con K. (Cuenta.)
- ¿Qué prefieres? Gratis, infinito, y siempre termina en pelea.
Detalles que ayudan
- Pongan una hora concreta. “El sábado en algún momento” nunca pasa. “Sábado 8 p. m. hora de Bogotá” sí.
- Si alguien tiene mala conexión, que juegue en el celular y se quede en la llamada solo con audio.
- Empiecen con algo corto. Si el primer juego se alarga, la llamada termina temprano.
- Dejen tiempo después del último juego. La mitad de la gracia es la charla que sale de ahí.


